sábado, 1 de septiembre de 2007

la colina de tara





En la cima de la colina, hacia el norte del cerro, se ubica la fortificación de la Edad del Hierro conocida como Ráith na Rig (la Fortaleza de los Reyes, también conocida como el Recinto Real), con casi 1000 m de circunferencia. Las estructuras más destacadas en su interior son dos ráth (anillos erigidos con piedras) tangentes, conocidos como Teach Chormaic (la Casa de Cormac) y Forradh (el Asiento Real). En el centro del Forradh se erige la destacada Piedra en Pie, que es una de las piedras que se suele interpretar como Lia Fáil, la Piedra del Destino, en la cual eran coronados los Grandes Reyes de Irlanda. Hacia el norte de los anillos se encuentra una pequeña tumba de corredor neolítica, conocida como Dumha na nGiall (el Montículo de los Rehenes), que data del año 2000 adC aproximadamente.

Hacia el norte, justo al exterior de los límites del Ráith na Rig, hay un anillo con tres terraplenes conocido como Ráith na Seanadh (el Anillo de los Sínodos). Las excavaciones en este lugar han recuperado materiales romanos datados entre los siglos I y III ddC. Algo más al norte destaca una estrecha y alargada estructura rectangular, conocida como la Sala del Banquete (Banqueting Hall), si bien parece ser una avenida ceremonial que conduce hacia el sitio, y dos estructuras conocidas como las Trincheras en Pendiente (Sloping Trenches) y el Fuerte de Gráinne (Gráinne's Fort).

Hacia el sur del Recinto Real yace un anillo conocido como Ráith Laoghaire (el Fuerte de Laoghaire), donde se dice que está enterrado el rey epónimo en posición vertical. Media milla al Sur de la Colina de Tara hay otra fortificación conocida como Rath Maeve, el fuerte de la legendaria reina Medb, que es asociado habitualmente a Connacht, o atribuido también a la menos conocida figura legendaria de Medb Lethderg, que está asociado a Tara.


Importancia de Tara [editar]Durante muchos siglos, los historiadores han tratado de desentrañar los misterios de Tara, y han sugerido que desde la invasión celta de la isla hasta la invasión de Richard de Clare en 1169, la Colina de Tara fue el centro político y espiritual de la isla. Debido a que la Historia y la Arqueología de Irlanda no están bien coordinadas, las teorías arqueológicas, en cuanto a los hallazgos recientes, sugieren que la completa historia de la Colina de Tara está lejos de conocerse en su totalidad.

El papel más conocido de la Colina de Tara en la historia de Irlanda es como el asiento de los reyes de Irlanda hasta el siglo VI, papel que puede extenderse hasta el siglo XII aunque sin su temprano esplendor. A pesar de todo, la importancia de la Colina de Tara precede al periodo céltico, si bien no se ha demostrado que Tara fuera un lugar destacado de forma continua desde el Neolítico hasta el siglo XII.

La disputa previa de los eruditos sobre la importancia inicial de Tara avanzó cuando los arqueólogos identificaron los monumentos y edificios pre-célticos, datándolos en el Neolítico, hace unos 5.000 años. Una de esas estructuras, el Montículo de los Rehenes, posee un corto pasillo que está alineado con la puesta de Sol del 8 de noviembre y del 4 de febrero, que son las fechas en las que se celebraban las antiguas fiestas célticas de Samhain e Imbolc.

Una teoría que puede explicar el esplendor de la Colina de Tara antes de la etapa celta es la historia legendaria que señala a Tara como la capital de los Tuatha Dé Danann, los habitantes precélticos de Irlanda. Cuando los celtas establecieron su sede en la colina, ésta se convirtió en el lugar desde donde los reyes de Meath gobernaron la isla con un status casi divino. En la cima de la colina se yergue la mencionada Lia Fáil, la piedra del destino donde los reyes irlandeses eran coronados; la leyenda sugiere que la piedra debía rugir tres veces si el aspirante al trono era el verdadero rey. Junto a la influencia política como capital, Tara parece haber conservado una influencia religiosa que fue disminuyendo debido a la labor de San Patricio. Existe una tumba, localizada cerca de la colina, que se señala como la sepultura del rey Lóegaire, quien fuera el último rey pagano de Irlanda.

Durante la rebelión irlandesa de 1798 los United Irishmen (Irlandeses Unidos) establecieron un campamento en la colina, pero fueron atacados y derrotados por las tropas británicas el 26 de mayo de 1798 en la denominada batalla de la Colina de Tara. La Lia Fáil fue movida para marcar las tumbas de 400 rebeldes que murieron en la colina aquel día. En el siglo XIX el miembro del Parlamento Daniel O'Connell invitó a realizar una demostración política en la Colina de Tara, que atrajo a un millón de personas, lo cual señala la permanente importancia de la Tara.
extraido de la pagina: http://es.wikipedia.org/wiki/Colina_de_Tara

sábado, 25 de agosto de 2007

silbury hill




Al norte de la llanura de Salisbury, se halla el mayor cerro o montículo artificial creado por el hombre; se trata de Silbury Hill. Ofrece un espectáculo fascinante a la vista, puesto que se halla en un terreno prácticamente llano del que sobresale.
El cerro, cubierto de hierba, fue construído con bloques de piedra caliza hacia el año 2750 A.C. Tiene dos hectáreas y mide 39,6 metros de altura, de forma cónica y plano en su parte superior. El montículo tiene un diametro aproximado de 190 metros, por lo que es el túmulo más grande conocido en Gran Bretaña. Fue construido en cuatro etapas a partir de tierra, carbón y cascote, aunque su terminación pudo haber durado décadas.
Durante mucho tiempo fue considerado una gigantesca tumba que contenía los restos de un importante personaje, concretamente al enigmático rey Sil o Zil, sin embargo los estudios arqueológicos adelantados en los últimos años no han podido confirmar esta sospecha. No obstante, su imponencia en el entorno lo coloca como una incógnita sagrada. Se cree también que esta construcción tiene algo que ver con la fertilidad de la tierra, por lo que podría representar el vientre embarazado de alguna diosa. Otra incognita se cierne en Silbury, donde la tradición dice que en ese cerro viven las hadas y que los antiguos les construyeron esa morada, por lo que podemos admirar un arte estrechamente relacionado con la tierra y la religión.

extraido de la pagina:http://www.viajessagrados.com/Avalon/SilburyHill.htm

avebury




A noventa millas al oeste de Londres y 20 millas al norte de Stonehenge se levanta Avebury, el anillo de piedra conocido más grande del mundo.
Más antíguo que el más famoso Stonehenge, y para muchos visitantes, mucho más espectacular. Los múltiples anillos de Avebury están cubiertos de misterios que los arqueologos están apenas empezando a desvelar.
El gran círculo está formado por un talud de piedra de yeso cubierto por hierba, que mide exactamente 1,396 pies de diámetro (427 metros) y 20 pies de altura (6 metros) con un talud más profundo que tiene 4 entradas a los puntos cardinales.
Justo dentro de la trinchera, que claramente no fué usada para propósitos defensivos, yace un gran circulo de piedras de Sarsen enormes e irregulares delimitando aproximadamente 28 acres de tierra.

El círculo, compuesto originalmente de al menos 98 piedras pero que ahora solo tiene 27, encierra a su vez dos círculos más pequeños de piedras, cada uno de unos 340 pies (104 metros) de diámetro. Los dos círculos internos se cree que fueron construidos en primer lugar, alrededor del año 2600 A.C, mientras que el anillo exterior y los trabajos de movimiento de tierras datan del 2500 A.C. La construcción del complejo de Avebury debe haber requerido enormes esfuerzos por parte de los habitantes locales. Las piedras Sarsen, de una altura de 9 a más de 20 pies y pesando hasta 40 toneladas, fueron primeramente levantadas del lecho de cantera y luego arrastradas unas 2 millas hasta su lugar definitivo.
Estas piedras fueron primeramente levantadas y ancladas al suelo a profundidades entre 6 y 24 pulgadas. La excavación de la trinchera circular requirió un estimado de 200,000 toneladas de roca partida y separada con las más primitivas herramientas de piedra y cuernos de alce (Hay evidencia de que alguna vez este círculo estuvo lleno de agua, dando a los anillos interiores la impresión de estar situados dentro de una isla).
O riginalmente había 154 piedras de las cuales solamente 36 permanecen en la actualidad.
Durante más de 30 años, el estudioso Stukeley hizo cuidadosas mediciones y numerosos dibujos del lugar, dibujos que son nuestra única fuente documental para ver la complejidad e inmenso tamaño del antíguo templo. Stukeley fué el primer observador moderno en reconocer claramente que el plano original de Avebury era la representación del cuerpo de una serpiente pasando a través de un círculo. formando un símbolo tradicional alquímico.
La cabeza y cola de la enorme serpiente fueron delineadas por avenidas de 50 pies de anchura de piedras erectas, cada una extendiéndose 1 y 1,5 millas dentro de los campos.

extraido de lapagina: http://www.viajessagrados.com/Avalon/Avebury.htm

lunes, 20 de agosto de 2007

la misteriosa isla de avalon




Isla de Ávalon

En esta isla aparecen referencias concretas que relacionan su carácter extraordinario (ya citado más arriba, eterna juventud, abundancia, etc.) con otro cuerpo legendario: el griálico del rey Arturo. ¿Completándolo?. En ella se unirían así la simbología femenina de la sabiduría (Sofía) de la copa, o receptáculo, con la ancestral Diosa Blanca inspiradora de los poetas y fuente de la vida y la muerte, y los mágicos territorios paralelos donde “ese tipo de cosas” tiene lugar.

En el siglo XII, cuando surgió y se extendió por toda Europa la leyenda del grial (ver esta sección de mitos en otro número de wakan), el escritor Geoffrey de Monmouth fue quién popularizó la conexión de Arturo con la isla de Ávalon, a donde fue conducido una vez muerto y donde se dice que permanece “dormido”, guardado su profundo sueño por el Hada Morgana (según el poeta y estudioso de los mitos antiguos Robert Graves sería la misma identidad de la Dama del Lago, con distinto nombre, y a su vez ambas serían nombres diferentes de la Diosa Blanca, la gran diosa primordial). Su sueño duraría hasta el momento en que despertaría al ser necesitado. El poeta Lydgate del siglo XV describe a Arturo como “un rey coronado en el país de las hadas”.

Justo en este siglo, en 1191, los monjes de la abadía de Glastonbury anunciaron el descubrimiento de una posible tumba de Arturo y así es como lo venden todavía a los turistas de esta colina sagrada, ya que desde la más remota antigüedad fue un enclave sagrado para las diferentes religiones. Es un lugar fuertemente empapado de conexiones y puertas con otros mundos.

Ávalon se deriva de la palabra arcaica inglesa “aval”, manzana, y de ahí vendría el nombre de isla de las manzanas. Fruto especialmente relacionado con los cultos femeninos más antiguos y uno de los símbolos de Afrodita, y asociada entre los celtas con la inmortalidad. Curioso también que en la Biblia cristiana sea un fruto asociado con el conocimiento, más allá del bien y del mal. El centro de la manzana con sus pepitas forma una estrella de cinco puntas, de ahí el famoso pentáculo mágico. Y uno de los trabajos de Hércules es el de robar las manzanas del jardín de las Hespérides. Los celtas llamaban también a esta isla Isla de Cristal o Isla Radiante y allí colocaron una entrada a otro mundo. El ya citado Geoffrey de Monmouth la llama Isla Pomor en su “Vita Merlin”.

Merlín, enigmático y multifacético personaje, asociado al poeta Taliesin y el caldero mágico. Y es que antiguamente un poeta no era un simple hacedor de versos (para los más sensibles ahora tampoco, aunque en todo caso no tendría tanto “poder” como antes). Tenía también algo mágico como intermediario entre la dimensión de los dioses y la humana, y el efecto de sus versos era abolir el espacio y el tiempo humanos, acceder literalmente a otras dimensiones, a través del nivel más profundo de la nuestra. Un poder de revelación de la esencia de las cosas y un “fijador” del tiempo por un lado, y materializador por otro a través de su palabra. Taliesin-Merlín es una figura clave en la leyenda sobre la diosa galesa Cerridwen, que a su vez es uno de los nombres de la gran diosa triple primordial a la que estaría dedicada la isla de Ávalon bajo los nombres, ya citados, de Dama del Lago y Hada Morgana.

Esta diosa tenía dos hijos, uno oscuro y feo y el otro, una hija blanca y bella. Cerridwen era dueña del caldero del Otro Mundo, donde se cocinaban la inspiración y el conocimiento y en él decide preparar la poción mágica que dará a su hijo oscuro la suprema inteligencia y la visión sagrada, para equilibrar su fealdad. Para ello elige como ayudante al pequeño Gwion, para removerlo durante su larga cocción durante un año y un día, con la prohibición de no tocar nunca el líquido ardiente. Pero al cumplirse el plazo 3 gotas candentes caen sobre un dedo de Gwion y para aliviar el dolor éste se chupa el dedo y de inmediato conoce la naturaleza y el significado de todas las cosas, tanto del presente como del pasado y el futuro. Por eso se da cuenta de que tiene que huir. Cerridwen le persigue y durante esa persecución ambos adquieren formas simbólicas complementarias (liebre-perro de caza, pez-nutria, pájaro-halcón, grano de trigo-gallina negra). Con esas últimas formas ella se traga al grano de trigo Gwion y se queda embarazada. Su hijo, será uno de esos niños míticos abandonados en una corriente de agua. Será Taliesin, que significa el “muy valioso”, o “muy radiante” que se convertirá en el más grande poeta de todos los tiempos.

Ese caldero mágico se halla en Caer Sidi, el castillo espiral de la muerte que lleva a la vida, lugar asociado también con Ávalon, el reino de la transmutación. Donde los mundos se conectan y confunden y sólo los preparados para afrontar el Misterio pueden recorrer sus caminos. Mujer, Diosa, Serpiente y Manzana, elementos todos ellos relacionados con la Diosa Primordial.

En los alrededores de la colina de Glastonbury se levantaban alrededor de 30 menhires, posible observatorio astronómico y señal del carácter sagrado milenario del lugar, complementado por un manantial sagrado y el “laberinto druídico” construido como vereda procesional. Aunque la mayoría de las piedras ya habían sido removidas a finales del siglo XIX, aún permanece una considerada piedra de poder y llamada La Roca Viva. Se dice que quien la toca al amanecer o a media noche siente una corriente eléctrica que emana ostensiblemente de ella. En Ávalon también fue forjada la espada sagrada Excalibur del ciclo artúrico y cuya “propietaria” es la Dama del Lago, al fondo del cual retornó. Y en Ávalon también vivirían las 9 (otro número asociado a la Diosa Blanca en relación con las fases lunares y su duración) doncellas hermanas del Hada Morgana, guardianas del caldero mágico. Algunos de estos seres, la más conocida el Hada Morgana, fueron satanizados por el cristianismo convirtiéndolos en seres malignos con poderes maléficos.

Como decía el poeta Rilke a principios del siglo XX, quien se acerca a ese lugar sin abrirse a las posibilidades de ser, sólo verá la abadía de Glastonbury. Imposible ver el lago ni la isla sagrada, ni sus misteriosos habitantes. Yo añadiría que el conocimiento para él será un imposible. Sólo tendrá acceso a la información.

[Tesa Vigal]
extraido de la pagina: http://www.ulises-valiente.com/wakan/numero17/Mitos17.htm

viernes, 3 de agosto de 2007

el manantial del caliz





Otro emplazamiento sagrado de Glastonbury es Chalice Well, el Manantial del Cáliz. Al parecer, mientras que la Tor era un emplazamiento para los druidas, en este lugar había algún tipo de sacerdotisas que cuidaban esta especie de jardín encantado, con
un manantial de frías aguas con propiedades medicinales. Hay quien le llama el Manantial Rojo o Sangriento, ya que el agua, rica en hierro, deja un rastro rojizo por donde pasa. La fuente del manantial se llama Vesica Piscis y cuenta con un símbolo, que también se encuentra en la puerta de entrada al jardín, conectado con la geometría sagrada que representa la dualidad: dos circunferencias unidas, cuya intersección está atravesada por una línea recta. Esta imagen fue diseñada (basándose en otros modelos de la antigüedad) por Frederick Bligh Bond, arqueólogo y vidente que excavó la Abadía a comienzos del siglo pasado, como un símbolo de paz universal.
El agua fluye pura e incontaminada de forma continua y permanente (más de 100.000 litros diarios) a 11 grados, independiente de la temporada o el clima exterior. De hecho, hasta se dice que este agua es ajena al ciclo de evaporación - nubes - lluvia, desconociéndose la profundidad
de la que procede.Y hasta hubo tiempos de sequía extrema en los que el único agua que había en Glastonbury era la de este manantial. Bajo la tapa hay dos cámaras orientadas norte-sur; una de ellas tiene cinco paredes de piedra que parecen guardar cierta similitud con las unidades de medida del antiguo Egipto, por lo que se piensa que pudo servir como lugar de ceremonias de iniciación.Para beber hay una fuente llamada la Cabeza de León, donde también está uno de los tres espinos (crateagus monogyna praecox) descendientes del que floreció milagrosamente del bastón de José de Arimatea, cuando este lo clavó en tierra al llegar a Glastonbury. Este árbol es originario de Líbano, y echa al mismo tiempo flores (blancas) y bayas (rojas), y justo cuando es tiempo de las dos grandes fiestas cristianas: Navidad y Pascua. Y de la Cabeza de León, el agua va al jardín del rey Arturo, donde estuvo la piscina en la que se introducían los peregrinos, cubriéndoles todo el cuerpo. En la época victoriana estuvo muy concurrida, ya que entre la nobleza se puso de moda ir a tomar las aguas. Aquella piscina quedó transformada en el actual pequeño estanque donde sólo se pueden meter los pies. Y de este jardín, el agua baja por unas pequeñas cascadas con formas orgánicas, teñidas por el rastro rojo que los minerales han ido depositando con el tiempo, para acabar en una pequeña balsa con la forma de vesica piscis. Además de los minerales en suspensión, se atribuyen los poderes medicinales de estas aguas a una fuerza vibratoria relacionada con la energía telúrica. De hecho, Chalice Well está situada justo en la intersección de dos líneas imaginarias que unen, por un lado la Tor y la Abadía, y por otro, la colina de Wearyal Hill, la antigua Ynys Witrin donde recaló José de Arimatea, y los árboles Gog y Magog, los robles a la entrada del viejo camino de los peregrinos. En Chalice Well hay un tejo cuyo tronco se ha ido transformando en un símbolo vulvar, una forma de representación de la Diosa. En otros lugares del jardín hay otros tejos. Estos eran unos de los árboles sagrados de los druidas, que los consideraban símbolo de muerte y resurrección; los plantaban en emplazamientos ceremoniales y en su calendario representaban la entrada del invierno.

Gwynn ap nudd


Gwynn Ap Nudd Una de las más viejas leyendas de Glastonbury asegura que la Tor era la puerta de entrada al Otro mundo en el que creían los celtas. Esta puerta estaría guardada por Gwynn ap Nudd, que surgiría desde este lugar en la vísperas de nuestra noche de San Juan, dirigiendo la Cacería Salvaje, junto a su jauría de perros, y todos juntos buscarían las almas de los que muriesen recientemente para llevarlos a su mundo subterráneo, donde descansarían en el caldero de la resurrección, no sin que antes Tyronoe, otro de los aspectos del a Gran Madre, obligase a cada uno a mirar en el espejo donde se reflejaban sus más oscuros secretos.Gwynn significa dragón rojo, y rojo es el dragón que actualmente figura como símbolo del condado de Somerset, de igual forma que lo fue del rey Arturo y de la cercana Gales. Este personaje también está asociado, en antiguos textos, como el Mabinogion, con el control de esta tierra durante los meses oscuros del año, mientras que los luminosos estarían a cargo de su contrapartida, Gwythyr ap Greidyawl, representado por un dragón blanco. Estos lucharían y se relevarían en las fiestas de Beltane (mayo) y Samain (noviembre). Curiosamente, los dos manantiales de Glastonbury tienen aguas rojas (Chalice Well) y aguas blancas (White Spring), y las leyendas cristianas aseguran que José de Arimatea trajo el Grial donde recogió la sangre y el sudor de Cristo. Como en todos los lugares con tradición férica, hay historias de alguien que logró entrar en esa dimensión por un día y una noche, pero al salir vio que realmente habían pasado años y no podía reconocer a nadie. También se cuenta que un abad de Glastonbury recibió la invitación de Gwynn para visitar su palacio. Este accedió, pero subió al Tor con un frasco de agua bendita. En el palacio había una fiesta con los habitantes del país de las hadas vestidos con sus mejores galas, aunque sólo en rojo y blanco, los colores de fuego y el hielo. El monje rehusó a comer de los manjares que le ofrecieron y en un momento determinado arrojó el agua bendita, evitando así la posibilidad de quedar atrapado en aquel lugar, ya que inmediatamente se encontró solo en la cima de la Tor. Como el cristianismo acabó considerando diablos a todos los dioses o seres sobrenaturales del mundo pagano, el monasterio de la Tor fue dedicado a san Miguel, el arcángel matador del dragón, otra representación de Satán. Tal como escribió Gregorio el Grande a los misioneros: "los templos deben dejar de ser centro de adoración de demonios para estar al servicio del Dios verdadero. Así, el pueblo, viendo que sus templos no son destruídos, podrá eliminar el error de su corazón y acudirá más libremente a los lugares a los que está acostumbrado".

sábado, 28 de julio de 2007

el laberinto


bueno este post tendria que averlo puesto despues del de la tor pero bueno no e encontrado
otras imagenes referntes al laverinto pero en la pagina que lo e sacado se pueden ver bien la forma del laberino,pero creo que con esta vista aerea se puede ver las terracitas que al parecer por hay habia un caminito que conducia a la cima de la tor.
El Laberinto
Rodeando la colina del Tor hay una serie de terrazas artificiales, en siete niveles, que los monjes usaron para sus cultivos, aunque la antigüedad es mayor y su motivo originario bien distinto. Estas terrazas formaban a su vez unos anillos concéntricos unidos y
separados de manera que formasen un laberinto por donde los peregrinos subían hasta el santuario. Este laberinto, aunque irregular debido a la orografía, tiene un aspecto similar al de tantos otros pertenecientes a las más diversas culturas diseminados por todo el mundo, siendo el más conocido el que aparecía en las monedas cretenses. Parece ser que las terrazas que forman el laberinto tridimensional son contemporáneas a las grandes construcciones neolíticas de Avebury, Salisbury Hill, Newgrange o Stonehenge. Al laberinto se le considera como una representación del camino de la vida que lleva a la muerte y esta a la resurrección, es decir, un camino iniciático, de ida y vuelta, que el hombre debe recorrer para encontrar las respuestas a los misterios de su propia naturaleza.
Se calcula que un peregrino tardaría unas tres horas en recorrer todo el laberinto, siempre que fuese un día sin lluvia. Actualmente, las autoridades, debido a la grave erosión del terreno, aconsejan subir por los otros caminos preparados y ajenos al laberinto, mucho más cómodos y accesibles, uno de ellos muy próximo a la ciudad. En los tiempos cristianos, algunos peregrinos subían de rodillas, ya que los siete niveles se asociaron entonces a las siete estaciones de la cruz en la subida al Calvario.
Ahora los católicos y los protestantes realizan peregrinaciones por separado en ciertos días del año. Algo parecido hacen numerosos grupos paganos, que reivindican el que en la antigüedad aquí hubiese un gran centro druídico que contaba con uno de los tres coros perpetuos de Bretaña -los otros estaban el la isla de Iona (Escocia) y en Anglesey (Gales)-, que tenían como misión "encantar" la tierra a través de su canto druídico continuo.
Estos grupos neopaganos celebran sobre todo las grandes festividades celtas: Imbolc, 1 de febrero, la fiesta de Brigit; tiempo de purificación y de siembra. Beltane, 1 de mayo, la fiesta de Bel, dios de la luz, y del fuego y de la flor, renovación y fertilidad. Lughnasad, 6 de agosto, la fiesta de Lug, o de la cosecha, cuando se cuece el primer pan con la harina del trigo nuevo. Y Samain, 1 de noviembre, la fiesta que nosotros llamamos de Todos los Santos (aunque últimamente parece que nos quieren imponer el nombre inglés de Halloween); noche de puertas abiertas entre ambos mundos por donde los espíritus pueden volver a la tierra. En la Tor no es difícil ver gente meditando bajo la luna llena; a veces son monjes budistas, o expertos en feng shui, para los que la Tor es uno de los lugares donde las corrientes del cielo y la tierra confluyen en armonía. Y si en la antigüedad se veían hadas que surgían del Annwn, hoy en día hay quien ve ovnis (que, para algunos, no llegan desde el espacio, sino del interior de la tierra). O arcoiris sin que haya lluvia. También ocurre que a algunas personas les resulta imposible subir, como si "alguien" se lo impidiese. A una distancia considerable se cree que estuvo la entrada del camino principal, donde aun hay dos robles con nombre propio, Gog y Magog, que son los supervivientes de aquellos que flanquearían el camino de llegada de los peregrinos hasta el laberinto, siguiendo un alineamiento desde el que se vería sobre la Tor la salida del sol en el solsticio de verano y la puesta en el de invierno. Esa avenida terminaría donde ahora están las Piedras del Druida, también las dos únicas que han permanecido en su sitio.
Y posiblemente ese laberinto a su vez se recorría atravesando un bosque, ya que se cuenta que san Patricio, allá en el siglo V, prometió cien días de indulgencia (tiempo que se ahorrarían de purgatorio) a todos cuantos ayudasen a talar el espeso bosque que cubría la colina.
Por el interior de la colina hay una serie de túneles y cavidades con estalactitas formados por las corrientes de agua que terminan en el White Spring, ricas en calcio y de flujo continuo, aunque irregular en cantidad. Antes de que el Water Board, compañía encargada de los suministros de agua, cerrase este manantial en un pequeño edificio y hasta le cambiase el nombre, este era uno de los lugares más bellos de Glastonbury, rodeado de árboles y con formaciones rocosas emblanquecidas por los minerales del agua. No resulta difícil imaginar a los peregrinos saliendo por entre las brumas que surgían de ríos y pantanos cercanos, recorriendo la larga avenida flanqueada de robles y ascendiendo por el laberinto en procesión; tal vez en un anochecer con antorchas en la mano, formando un movimiento serpenteante visto desde lejos. Y los druidas recibéndolos en la cumbre y otorgando bendiciones junto a una gran hoguera, que estaría alineada con otras hogueras de otras colinas sagradas siguiendo una línea recta, llamada el Sendero del Dragón, que algunos extienden a lo largo del mundo, en un largo canal de energía.